Lecciones de mi primera pasarela internacional: Custo Barcelona en el New York Fashion Week

A principios de año tuve la oportunidad de fotografiar por primera vez una pasarela internacional en el show de Custo Barcelona en el marco del New york Fashion Week. Siempre soné ser uno de esos lentes al final del runway esperando la mejor pose, el cruce de piernas que le da el toque perfecto a la composición y estar entre colegas que tienen la misma pasión que yo. Sabía que la sensación sería como si estuviera en el centro del universo, en el lugar donde está pasando algo que será visto por miles de personas y que sería yo, detrás de la cámara, uno de los responsables para que eso fuera posible.

Preparé mis equipos junto al apoyo del Cage del International Center of Photography: 

-1D Mark IV

-Battery grip

-Canon 24-70mm f/2.8 L

-Canon 70-200mm f/2.8 L

-Memorias high speed

-Monopod (para el 70-200mm)

-Speedlite 430EX II con su respectivo transmisor (porque uno nunca sabe a quien se consigue en esos shows)

Total: digamos que estaba con 8-10 kg de gear decentemente preparada para cualquier situación posible o eso creía yo.

Llegué al Lincoln Center con una hora de anticipación porque con el invierno no solamente cargas tu equipo sino además abrigo, sweaters, bufanda, botas, etc. lo que hace que te desplaces mas lentamente ya que estas cargando literalmente más peso sobre tus hombros y tienes que hacer largas colas para el “Coat room”. Confiada mientras esperaba localizaba a mis piers que estaban comodísimos con maletas con rueditas y algunos unas súper maletas como cajas, lo que me hizo pensar en la expresión “Si son exagerados…”.

Aún y cuando sabía que fui la primera en llegar a la fila para que me dieran el acceso de “prensa” en este oficio no se escapa el que está conectado con sutanito o fulanito, sin contar los fotógrafos que ya están dentro del show tomando fotos en otra pasarela. Me pusieron en fila de “espera” pero como buena venezolana acostumbrada a hacer lo imposible para evitar una “cola” decidí comenzar a preguntar y arriesgué inclusive mi puesto saliéndome de la fila. Más aún arriesgué al acercarme a un señor de bastón que hablaba en castellano y caminaba con bastón (si alguien sabe quién es inbox por favor) que al parecer tenía la influencia suficiente como para después de decirle que tomaba fotos para “Custo Barcelona Venezuela” (no sé para quien exactamente estaba trabajando así que digamos que fue un invento en vez de una mentirita) me dejó pasar sin tener primero que a todos. Aún y toda esto ya había fotógrafos con todo el set y aquí comenzó uno de los momentos mas emocionantes y en los que he aprendido más en mi vida.

Lección #1: Que tengas “el mejor puesto” porque llegaste de primero no significa que vas a tener vista.

Me explico: Cuando abran la puerta no serán unos cuantos acomodándose. Aproximadamente estábamos entre 60 y 80 fotógrafos en un espacio un poco más ancho de una pasarela. Comiencen a hacer los cálculos cuadrados de espacio real. 

El fotógrafo que tenía a mi izquierda lo primero que me preguntó fue:

-“Where is your box? which is your space?”

En la felicidad de la ignorancia le respondí sin preocupación que no tenía caja a lo que me constestó

-“How are you going to take the pictures? everyone is going higher…”

Lección #2: Se necesita un monopod que suba por lo menos 2mts y por supuesto la maleta-caja con rueditas (case o una maleta dura para llevar sus equipos) que mis colegas mal llamados por mi “exagerados” llevaron para poder estar uno o dos escalones por encima del suelo para asegurarte una vista a la pasarela.

Entré en pánico. Por fin este logro en mis manos y por un “banquito” regresaría a casa con mi sueño frustrado.

Lección #3: Si está en una situación como la mía le diría que las oportunidades son pocas. Invente, encarámese en ese tren de adrenalina e improvise. Probablemente no va a volver a pasar.

No mentiré, mi cara tiene que haberse transformado de tal forma que el fotógrafo me ofreció literalmente una esquina de su “banquito”. Imagínese un taburete, bueno, la esquina de un taburete. Con el empeine de mi pie izquierdo subí y al no poder ni siquiera en puntillas apoyarme con el otro pie en el piso coloqué el empeine de mi pie derecho en la súper caja del fotógrafo a mi derecha.

El fotógrafo dueño de susodicha altitud me dijo

-Do you pretend to leave your feet there?

a lo que le respondí

-If you don’t mind…

y sin contemplaciones afirmó

-If you move me, push me or anything likely you are out!

Lección #3: Take everything. Suck it up and don´t complain! Usted es un privilegiado por estar allí pero además responsable por la información. Luche por obtener sus imágenes sin pedir permiso.

Para este momento estoy rodeada 360 grados por nueve fotógrafos de diferentes nacionalidades, todos con 70-200’s o más largos, monopods, cajas, hoods, bolsos y su humanidad en general…

Comenzó el show y sin si quiera poder procesar lo que estaba viendo por el visor se terminó. Esto fue lo que aprendí durante el runway:

Lección #4: tome el valor de exposición antes. Escuche lo que están hablando a su alrededor probablemente en lo único que se ayudan los fotógrafos en esta situación es en este aspecto. 

Lección #5: al comenzar el show usted será golpeado por lentes y estará luchando continuamente con sus codos por el espacio. No es personal. Haga lo mismo y no pida disculpas. Trabajo no recomendado para claustrofóbicos.

Lección #6: modo “ráfaga” o también llamado “Motor” es necesario al igual que tarjetas de memoria  y lentes de procesamiento rápido. Usted no podrá parar el show para tener la foto, si no la tomó perdió uno de los looks.

Lección #7: el archivo .RAW no tiene que ser el más pesado. Al final, dos horas después ya estas fotos no son noticia. Vale más la diligencia de la entrega que el tamaño del archivo. Considere también que en “ráfaga” por más rápida que sea su tarjeta tiene GB limitados. No se haga la vida difícil y tenga inteligencia emocional. No querrá verse como yo cambiando de tarjeta mientras el show está andando.

Lección #8: tranquilícese y disfrute la adrenalina. Al comenzar la pasarela su mente se pondrá en blanco y hará lo que tiene que hacer. Ni se preocupe por revisar las fotos durante el evento, confíe en la máquina pero sin dudar que usted ha tenido siempre el control. Probablemente su criterio será el correcto.

Salí del Lincoln Center eufórica. Efectivamente estuve en el centro del universo (del fashion) y lo logré a pesar de tener todo en mi contra. 

Acá les dejo alguna de las imágenes que capturé. Prometo y confío que lo haré mejor la próxima vez.

Kathy

PD: Ya compré el banquito.

Agradecimientos: International Center of Photography, Alec Méndez (www.wearepicta.com), Su Patafunk y a los fotógrafos que me ayudaron en la travesía.