David Rondón (2009)
La suerte creo que es una suma entre estar en el momento preciso y tener la actitud correcta. Sin embargo, toda “suerte” creo que también implica algo de riesgo ya que tienes que estar preparado para recibirla.
Fue una tarde, en un centro comercial. Estaba tomándole fotos a un cantante haciéndole un favor a una amiga que necesitaba una foto que acompañara la entrevista que estaba haciendo. En el mismo lugar estaba David.
Lo via a lo lejos, parecía una versión moderna de The Son Of Man de Magritte pero con un café en vez de una manzana. Los lentes, el sombrerito…
“Tengo que tomarle una foto” -pensé-.
Lo único que se me ocurrió fue inventarle un cuento, engatuzarlo para hacerle el retrato y le dije que era para la revista para la que estaba trabajando ese día. David comenzó a preguntarme por personas de la revista que no tenía ni idea de quienes eran, empeorando mi remordimiento por estarle descaradamente “robando” una foto.
Finalmente, llegué a casa y decidí mandarle su retrato confesándole todo y pidiéndole disculpas por el atrevimiento. Para mi sorpresa a David le gustó y quiso utilizarla para el flyer de uno de sus toques, al que le pregunté si podía ir y me dio el visto bueno.
Fui, cenaba con Inti Soto.
David es una persona súper interesante, siempre es agradable su compañía y así suelen ser las personas que lo rodean. Simplemente conectamos. Hablamos del amor, trabajo, historias y de una fiesta llamada “Voyage” a la que según Inti me iba a “encantar”.
Fui, me encantó.
Al llegar sonaba La Vie En Rose de Edith Piaf -alucinaba-, una chica tomaba fotos y me presentaron al otro DJ de la fiesta al que le decían Trujillo. No podía creer la fiesta en la que estaba. Todo era perfecto: gente vestida diferente, el lugar -Atlantique- era mágico, la música no se podía comparar con ninguna otra fiesta a la que hubiese ido antes en Caracas y tenía el charm de una lista exclusiva para “entrar”.
Un día, David me llamó a preguntarme si quería tomar las fotos de la fiesta. Acepté, sin saber muy bien qué iba a hacer ni adónde me iban a llevar esas fotos. El resto es historia. Voyage fue una plataforma para mostrar mi trabajo y poder comenzar a trabajar en proyectos de todo tipo con gente increíble, dándome la confianza suficiente para asumir que soy fotógrafo.
Puedo resumirlo como que estuve en el lugar correcto, en el momento ideal de mi vida, con actitud correcta y tuve suerte de que me dieran una oportunidad.
Esta es la historia detrás de esta foto.
Así fue.
PD: Las oportunidades están en todos lados, la parte difícil es estar preparados para ellas, arriesgarse, tomarlas y dar lo mejor de uno una vez aceptado el reto.
David: este post es para darte la gracias por esa llamada una vez más. Gracias y gracias otra vez por haber marcado mi número cuando has podido llamar a muchas otras personas. Te adoro.
V0YAGE: http://www.facebook.com/voyageparty